CONVEMAR. Tratado al servicio del imperio. Obama y el peligro del Art. 82. Agrede al Perú


Ing. Gustavo Reyes E.
Colaboración enviada por el periódico Opción
Publicado el 23/09/2013, en el antiguo blog PDVP

ConvemarLa Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) es considerada para el imperialismo uno de los tratados multilaterales más importantes de la historia, desde la aprobación de la Carta de las Naciones Unidas, siendo calificada como la “Constitución de los océanos”, ya veremos porqué. 

Fue aprobada, tras nueve años de trabajo, desde el 30 de abril de 1982 en Nueva York (Estados Unidos) y abierta a su firma el 10 de diciembre de 1982, en Bahía Montego (Jamaica). Pero recién entró en vigor el 16 de noviembre de 1994.

Pero si de historia en la legislación sobre los derechos del mar se trata, los Tratados del Pacífico de 1952 en Santiago de Chile y de 1954 en Lima Perú suscritos entre Ecuador, Perú y Chile que declaran soberanía absoluta y exclusiva sobre 200 millas de mar territorial son los pioneros en sentar jurisprudencia en este asunto; fueron los primeros en ser refrendados en las Naciones Unidas y puesto que ningún país los ha objetado están en plena vigencia.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en su Sección 2 referida a los límites del mar territorial, Artículo 3 determina “Anchura del mar territorial.- Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de líneas de base determinadas de conformidad con esta Convención”. 

Al ratificarse por parte de la Asamblea Nacional la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar “CONVEMAR”, el Estado ecuatoriano cede a la comunidad internacional la soberanía y jurisdicción exclusivas sobre 188 millas marinas de su mar territorial, lo cual significa una reducción de alrededor de 1’029.718 km² de su heredad territorial.

El hecho de que ahora nos pretendan engañar con una jurisprudencia marítima que nace recién en los años 80 como es la CONVEMAR deja de lado, de un solo plumazo estos tratados que sentaron las bases para reclamar diplomáticamente la soberanía del Mar para nuestros países. Ahora bien, es necesario señalar que los EE.UU. son los principales promotores para la firma de la CONVEMAR, mas sin embargo ellos no lo han suscrito hasta la presente fecha, lo cual deja mucho que pensar, en este sentido, indudablemente se nos viene a la mente lo que pasó con el Tratado de Kioto sobre el medio ambiente, el cual pone regulaciones a las emanaciones de gases con efecto invernadero, porque asimismo, fueron los EE.UU. y sus grandes ONG’s ambientalistas quienes promocionaron por todo el mundo la suscripción a este Tratado, para tener más limpio el ambiente según decían, pero claro está, más limpio para que ellos puedan contaminar con mayor libertad, pues son uno de los pocos países junto con Australia que no lo han suscrito.

La pregunta queda flotando ¿Si tan buena es la CONVEMAR ¿porque no la ha suscrito EEUU?, ¿no creen que allí hay un interés oculto?.

Analizando un poco más a fondo, en el año de 1952 y 1954 Ecuador, Perú y Chile declararon soberanía absoluta sobre 200 millas marinas de su mar territorial, en una declaración que proclamaba “que la soberanía y jurisdicción exclusivas que a cada uno de ellos corresponde sobre el mar que baña las costas de sus respectivos países, tendrán una distancia de doscientas millas marinas”, es decir, se hicieron legítimos dueños de ese territorio, por derecho, por ser territorio contiguo, por descubrimiento, por conquista, por astucia y por lo que históricamente haya sido, pero se declaró como territorio nuestro. Ahora bien, si hacemos un símil en la historia y recordamos siglos pasados en que Brasil, Perú, Ecuador Colombia y Venezuela descubrieron la Amazonía, y en un principio la creían que no servía para nada, ¿como hubiesen sido vistos nuestros antepasados si por ese absurdo parecer hubiesen renunciado a la soberanía del territorio amazónico y lo declaraban como territorio mundial?; la respuesta es indudable, como claros traidores a la Patria, lo mismo sucede ahora pero no en supuestos sino en una humillante realidad con los que han votado a favor de la adhesión de nuestro país a la CONVEMAR, ¿por qué debemos ser tan generosos en brindarles este territorio al mundo entero?, entiéndase por mundo entero a las “Naciones Unidas” y por Naciones Unidas a EE.UU, Europa y demás países imperialistas.

Por otro lado, muchos dicen de que hasta el 31 de Mayo del 2007 una mayoría de países, 155 para ser exactos, de los 192 Estados miembros de la ONU han ratificado la CONVEMAR, claro, la mayoría de ellos son países que no tienen derecho al mar como Bolivia, o países como España, Noruega y otros cuyos derechos de mar se contraponen con los de otros países al estar cerca, por lo tanto a ellos si les interesa que se regule su soberanía marítima para evitar conflictos, lo cual no es el caso de nuestro país.

Pero eso no es todo, la famosa ZEE (Zona Económica Exclusiva) normada en los Art. 55 y 57 de la CONVEMAR no quiere decir que el Estado ribereño tiene el derecho exclusivo a explotar los recursos marinos frente a sus costas, sino la primera opción que no es lo mismo, en este sentido es clara la definición que hace el Art. 62 numeral 2 del Convenio referido a la Utilización de los recursos vivos en cuanto a que “El Estado ribereño determinará su capacidad de capturar los recursos vivos de la zona económica exclusiva. Cuando el Estado ribereño no tenga capacidad para explotar toda la captura permisible, dará acceso a otros Estados al excedente de captura permisible, mediante acuerdos u otros arreglos…” la trampa radica en que si otros Estados, ni siquiera Estados sino otras transnacionales que son las que están detrás de todo esto, demuestran tener una tecnología superior para explotar estos recursos, lo harán sin traba legal alguna; entonces, el derecho exclusivo es puro cuento.

Por otro lado, las prácticas militares que se lleven a cabo por las potencias extranjeras frente a nuestras costas son totalmente permisibles según lo determina el Art. 32 del Convenio al referirse a la Inmunidad de los buques de guerra que transiten por esta ZEE que taxativamente establece: “ninguna disposición de esta Convención afectará a las inmunidades de los buques de guerra y otros buques de Estado destinados a fines no comerciales”.

Esta cláusula permitiría el uso y abuso de nuestro mar (ex mar territorial) para operaciones bélicas de países imperialistas, lo cual pondría en serio riesgo la integridad física y la vida misma de nuestras poblaciones y de los ecosistemas existentes en esta zona. Otra de las grandes interrogantes que queda en este sentido es lo que pasará con aquellos buques que transportan basura nuclear; según la aplicación de este Artículo, no tendrían ninguna prohibición de surcar por este territorio marítimo; pero el problema surgirá cuando por desgracia caiga una sola de esas substancias, las consecuencias serían terriblemente desastrosas, me pregunto: ¿pensarían en esto los Asambleístas de A. PAÏS y de la derecha al votar por ese Convenio?

Hay más, las letras chiquitas que siempre hay en todo contrato, en este caso en el de la CONVEMAR menciona en su Art. 121 que “las rocas no aptas para la habitación humana o vida, no tendrán plataforma continental, ni zona económica”, es decir, en el caso del Archipiélago de Galápagos donde existen solo cuatro islas habitadas, se reduciría drásticamente su Zona Económica Exclusiva correspondiente a 188 millas marinas donde el Estado ribereño, en este caso el ecuatoriano, aparentemente podría ejercer derechos para la exploración, conservación y administración de los recursos naturales que se encuentren en esa zona -entonces ni eso-, pero esto no es lo más penoso, porque según este mismo Artículo las islas e islotes que no sustenten habitación humana ni vida económica carecerán de derechos; entonces, no queda claro la soberanía que tendría el Estado ecuatoriano sobre las Islas Wolf y Darwin situadas al extremo nor-occidental del Archipiélago de Colón. 

Otra de las cosas en las que con seguridad nunca pensaron quienes suscribieron este Convenio es que también perdemos el espacio geoestacionario sobre el territorio en el que ya no ejercemos soberanía y se pierde asimismo la mayor parte de nuestros derechos sobre la Antártida, debido a que se reduce la proyección hacia estos sitios. El mejor espacio para colocar satélites artificiales por cuestiones gravitacionales es la linea ecuatorial, y Ecuador tiene, perdón tuvo, un gran derecho a la orbita geoestacionaria en gran medida por las 200 millas marinas pero con la CONVEMAR simplemente nos despedimos de estos beneficios y si eso es poco, debemos saber que gracias a las cálidas aguas debidas a la ubicación de nuestro país que pasa por la linea ecuatorial tenemos la riqueza ictiológica más grande del mundo y unos mares inmensamente ricos en magnesio, base para hacer algunas medicamentos para el sistema nervioso, además se sabe que en esta zona existe una riqueza gigantezca de los nódulos polimetálicos de niquel y otros metales. Ahora bien, frente a esta controversia, nuestra posición es que sea el pueblo quien soberanamente decida si nos conviene o nó firmar la CONVEMAR, de acuerdo al Art. 4 inciso segundo y Art. 420 de nuestra Constitución, esperemos que esto sea posible cuando llegue un gobierno verdaderamente revolucionario, esperanza que la guardo porque como lo dijo nuestro viejo luchador: “Algún día resucitará la Patria”.

El Equipo de OPCIÓN

Fuente:  http://tr.im/4fmlh


 Obama y el peligro del Art. 82 de CONVEMAR

En 1982, el presidente Ronald Reagan decidió no firmar un tratado conocido como el “Derecho del Mar” (CONVEMAR), una convención de Naciones Unidas que atracaría al Tesoro de Estados Unidos por miles de millones de dólares, para luego redistribuir esa riqueza al resto del mundo mediante una burocracia internacional con sede en Kingston, Jamaica. Pero en la actualidad, la administración Obama ha resucitado ese tratado y mañana el senador John Kerry (D-MA) celebrará sesiones diseñadas para ilustrar sus supuestos beneficios y generar respaldo para su ratificación. Sin duda alguna, se debería mantener la decisión de Reagan y la CONVEMAR debería quedar relegada al basurero de la historia.

El fundamento de la CONVEMAR es que supuestamente lleva el orden a los océanos del mundo, define los derechos y responsabilidades de las naciones cuando navegan y llevan a cabo negocios a través de los mares, protege el entorno marino y permite el desarrollo de los recursos naturales del fondo marino profundo. Por encima, todo esto suena a objetivos útiles. Pero la cuestión es que Estados Unidos no necesita adherirse a otro tratado de las Naciones Unidas para hacerlos realidad.

Durante más de 200 años, antes de que la CONVEMAR fuera adoptada en 1982 y durante 30 años desde entonces, la Armada de Estados Unidos ha protegido con éxito los intereses marítimos de Estados Unidos a pesar del hecho de que Estados Unidos no ha firmado el tratado. Los derechos y libertades de navegación de Estados Unidos han sido asegurados y están mejor garantizados mediante una Armada fuerte.

No obstante, firmar la CONVEMAR no carece de consecuencias. Una de las más nefastas e insidiosas de sus disposiciones es el Artículo 82, que requiere que Estados Unidos pierda el derecho a las regalías generadas por el desarrollo del petróleo y el gas en la plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas, un área conocida como la “plataforma continental extendida”. Ese dinero, que una estimación afirma que podría tener un valor de muchos miles de millones, si no billones de dólares, iría a la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, una nueva burocracia internacional creada por el tratado y con base en Jamaica. El analista de la Fundación Heritage Steven Groves explica que a partir de ahí, el dinero de Estados Unidos podría ser enviado a Medio Oriente, África, China e incluso a un estado patrocinador del terrorismo:

“La CONVEMAR ordena que la recaudación sea distribuida a los “Estados en desarrollo” (tales como Somalia, Birmania…Ud. capta la idea) y a “los pueblos que no han alcanzado una total independencia” (tales como la Organización para la Liberación de Palestina…un momento, ¿no patrocinan el terrorismo?). La asamblea (el “órgano supremo” de la Autoridad Internacional para los Fondos Marinos en la que Estados Unidos sólo tiene un único voto a depositar) tiene la última palabra en lo que respecta a la distribución de las regalías de Estados Unidos, transmutadas a “internacionales”.

La asamblea puede votar el distribuir regalías a gobiernos no democráticos, despóticos o brutales en Bielorrusia, China o Zimbabue, todos miembros de la CONVEMAR. Quizás esos dólares irán a regímenes que son simplemente corruptos; 13 de las 20 naciones más corruptas del mundo, según Transparencia Internacional, son parte de la CONVEMAR. Incluso Cuba y Sudán, ambos considerados estados patrocinadores del terrorismo, podrían recibir dólares frescos del Tesoro de Estados Unidos.

Además de enviar el dinero de Estados Unidos al exterior hacia desagradables beneficiarios, la CONVEMAR podría tener también otras consecuencias negativas, al exponer la industria y la fabricación de Estados Unidos a infundados juicios internacionales. De hecho, los activistas medioambientales y los académicos legales internacionales están explorando de manera activa el potencial de usar los litigios internacionales en contra de Estados Unidos para promover sus agendas. Y para aquellos que dicen que la CONVEMAR es una herramienta para mediar en disputas internacionales, échele un vistazo a Filipinas, que firmó el tratado y sin embargo a día de hoy se halla intimidada por China y sus reclamaciones en el Mar de China Meridional.

Si Estados Unidos de verdad quiere conservar sus derechos en el mar, entonces necesita reforzar la única herramienta que ha garantizado esos derechos a lo largo de la historia: una sólida Armada de Estados Unidos. Por desgracia, con el presidente Obama en el cargo, Estados Unidos está viendo su flota disminuida en tamaño y capacidad. Un solitario pedazo de papel no defenderá los intereses de Estados Unidos en el mar y tampoco lo hará el transferir miles de millones de dólares a una autoridad internacional en Jamaica para su redistribución por todo el mundo. La CONVEMAR no debería ser ratificada ni firmada y en su lugar Washington debería volver su atención a asegurarse de que la Armada de Estados Unidos tiene los recursos que necesita para proteger los intereses de Estados Unidos en alta mar.

¡Convemar agrede al Perú!

El contralmirante AP en situación de retiro, Hugo Ramí­rez Canaval, dijo ayer que la ¡Convención del Mar ha sido creada y puesta en práctica en beneficio de los intereses de las grandes empresas pesqueras del mundo! a fin combatir la tesis de las 200 millas marinas que tiene el Perú. Así­, según dijo, la Convemar es una agresión flagrante contra el paí­s.

DATO

Ramí­rez Canaval: ¡Quienes promueven la adhesión señalan que ya son 150 paí­ses firmantes, precisamente todos ellos pretenden venir al Perú para depredar sus recursos hidrobiológicos y mineros en el Mar de Grau!

Ramí­rez Canaval advirtió que Chile es miembro de la Convemar desde 1997. ¡Si el Perú se adhiere a ella, de nada valdrí­a la demanda en La Haya por lo estipulado en sus artí­culos. Recordemos que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha dicho que no tiene nada pendiente con el Perú!, indicó Ramí­rez Canaval.

Sostuvo que en la Convemar existen ¡cuatro ideas madre y cuatro pensamientos guí­a! para la depredación de los mares y que la tesis peruana de las 200 millas no es aceptada, porque consideran que los asuntos del mar deben tratarse como uno solo, por ello perderí­amos la soberaní­a de nuestro mar territorial.

Ramí­rez Canaval señaló que todo está ¡orientado al saqueo del Mar de Grau!, además crea el problema en la delimitación marí­tima.

Fuente:   http://tr.im/4fmmb 



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