Una historia de amor y lucha revolucionaria


Entrevista a la revolucionaria guatemalteca, Myrna Torres Rivas, amiga entrañable de la pareja de revolucionarios que ofrendaron sus vidas a la revolución cubana y latinoamericana.

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El “Che” Guevara e Hilda Gadea

Escribe: Víctor Alvarado

Especial para Punto de Vista y Propuesta

Lima, 12 de Setiembre del 2016. Se encuentra entre nosotros Myrna Torres Rivas, revolucionaria guatemalteca de larga data en la lucha revolucionaria latinoamericana, para difundir su nuevo libro “Mi vida en primaveras”; en el que entrega sus testimonios de las primaveras que le tocó vivir intensamente en las revoluciones guatemalteca (1951- 1954), liderada por Jacobo Arbenz y  derrocada por el imperialismo norteamericano; y cubana, liderada por Fidel y el Che, que sobrevive heroicamente a pesar de 50 años de bloqueo norteamericano, aún vigente a pesar de la reapertura de relaciones diplomáticas.

También nos habla sobre su amistad con la revolucionaria peruana Hilda Gadea Acosta, y el guerrillero heroico, Ernesto “Che” Guevara; en el período desde que la pareja se conoce en Guatemala, participa en el proceso revolucionario guatemalteco, emigra y desposa en México, pasando por sus residencias en Cuba como revolucionarios cubanos y constructores del socialismo, sus preocupaciones por apoyar a los revolucionarios latinoamericanos, hasta la muerte heroica del “Che” el 9 de octubre de 1967 en la localidad de La Higuera, al sur de Vallegrande en Bolivia y la posterior desaparición física de Hilda e Hildita, la hija de ambos, en la isla.

Antes de entrar a la entrevista, resulta oportuno destacar que Myrna Torres lleva más de 62 años de su vida entregada a la causa revolucionaria del socialismo; contados desde 1954 en que asistió, juntamente con Hilda y el “Che” al estallido y luego el derrumbe de la revolución guatemalteca por acción de la CIA, gobierno norteamericano y sus títeres los militares guatemaltecos que traicionaron a Jacobo Arbenz.

Torres vivió entonces por primera vez la experiencia de participar en una revolución auténtica y por ser tal, acosada, torpedeada y derrumbada por un golpe militar fascista, receta por lo demás, vuelta aplicar una y otra vez en Latinoamérica y en el mundo, cada vez que nuestros pueblos optan por independizarse de la tutela del imperialismo y las oligarquías nativas.

A su paso por Lima, la entrevistamos en el curso de una amena reunión de bienvenida tributada por sus amigos peruanos y latinoamericanos, entre ellos: Ricardo Gadea Acosta, dirigente histórico del MIR peruano, su esposa Carmen Gálvez de Gadea, Nila Heredia, educadora boliviana y ex ministra del gobierno de Evo Morales; Amanda Gonzales, video-documentalista y cineasta; y Juan Cristóbal Suárez Moncada, periodista y presidente del Centro Federado de Periodistas de Lima, base principal de la Federación de Periodistas del Perú- FPP.

A continuación la entrevista que Myrna tuvo a bien concedernos en Lima:

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Hilda, el Che e Hildita

Economista y políglota

¿Cómo conociste a Hilda Gadea Acosta?

Me la presentó mi padre Edilberto Torres Espinoza, nicaragüense pedagogo y escritor. Ella había llegado a Guatemala en la Navidad de 1948, en esa primavera guatemalteca de 1942 a 1954, período en que gobernaron Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz y donde las principales transformaciones sociales y políticas se dieron durante Arbenz, de 1951 a 1954. Llegó  juntamente con un grupo de apristas peruanos perseguidos por régimen del dictador militar peruano, Manuel A. Odría. Conocimos por boca de ella que había nacido en los llamados Barrios Altos, una ex aristócrata zona de Lima, cursado estudios y graduada de economista en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde sus antiguos compañeros del partido aprista –en el que hizo su primera militancia política- la conocían cariñosamente como “la china”, por sus ojos rasgados que revelaban su ascendencia quechua andina.

En Perú había sido dirigente estudiantil en la Universidad de San Marcos y militante de la Juventud Aprista, en lo días que el Apra mantenía posiciones antiimperialistas, a la que luego la dirigencia nacional renunciaría para convertirse en partido esquirol del imperialismo norteamericano.

Era economista, contadora y políglota, hablaba inglés, alemán y francés con facilidad y tenía un amplio dominio de las obras de Marx, Lenin y José Carlos Mariátegui, entre otros ideólogos del marxismo leninismo, que sería determinante para ser cooptada por las revoluciones guatemalteca y  cubana, y para la formación ideológica del “Che” y de muchos revolucionarios cubanos y latinoamericanos que tuvieron la fortuna de conocerla y acceder a su amistad.

 Hilda introdujo al “Che” a la revolución guatemalteca e hizo de puente con valiosos amigos y revolucionarios latinoamericanos, y pronto entre ellos fue creciendo una admiración mutua

El gobierno de Arbenz incorporó a Hilda, en su calidad de economista, al Instituto de Fomento de la Producción- Infop, donde yo igualmente laboraba, que era una institución creada por la revolución para ayudar a los pequeños agricultores y empresarios con el fin de llevar la justicia social al campo.

El “Che” en Guatemala

¿Cómo se produce la llegada del “Che” a Guatemala?

Serían más o menos seis años después de haber arribado Hilda a Guatemala. El “Che” llegó en vísperas de Navidad, el 23 de diciembre de 1953, solo estuvo ocho meses en Guatemala, hasta el derrocamiento de Arbenz por los militares y la CIA norteamericana el 27 de junio de 1954. Después del golpe estuvo más o menos dos meses, al lado de los revolucionarios guatemaltecos participando en los esfuerzos para resistir la ofensiva contrarrevolucionaria y luego ante la ninguna alternativa, salió de Guatemala con destino a México.

El arribo del Che a Guatemala formó parte de su segundo viaje por América Latina, antes había estado en Bolivia, en la revolución de Víctor Paz Estenssoro, que hizo una reforma agraria que no entusiasmó al “Che”, porque había entregado tierras a los campesinos, sin los medios necesarios para hacerla producir.

Hay que recordar que hubo un primer viaje del “Che” por América Latina, acompañado de su amigo Alberto Granado Romero (1922-2011), a bordo de una motocicleta, que concluyó en Venezuela, de donde retornó a Argentina apremiado por su madre, para que curse las siete materias que le faltaban para terminar su carrera de medicina. 

Según me contó el mismo Granado, luego de esta primera travesía, el “Che” le dijo que haría otro viaje, pero ya no hasta Venezuela, sino hasta Guatemala. “Me voy a Guatemala porque hay una revolución, en Venezuela solo hay guita y no me interesa”, le dijo en alusión a una oferta de trabajo en Caracas con un sueldo mensual de 800 dólares de aquella época.

El principal interés del “Che” en Guatemala era conocer la reforma agraria de la revolución guatemalteca en base a la expropiación de tierras a la corporación norteamericana United Fruit Company, lo cual ocurría por primera vez en Latinoamérica, en el patrimonio de una empresa del imperialismo.

El 27 de diciembre llega a la oficina con una carta de una personalidad argentina para el director del Infop, un hondureño que había sido compañero de estudios de Juan Domingo Perón, recomendándole ilustrar al “Che” sobre los avances de la revolución, lo que inmediatamente hizo.

El director de Infop manda llamar a Hilda y le presenta al “Che” con el encargo de que le enseñe cómo funciona la institución. Es así como se produce el primer encuentro de ambos. Yo trabajaba en una oficina chiquita y veo a Hilda y el “Che” pasar por mi puerta y ella me lo presenta. Junto a ellos estaba Eduardo Gualo García, uno de los cuatro argentinos con los que hizo este viaje. Los otros fueron: Ricardo Rojo, Eduardo Oscar Valdovinos y Andre Petiso Herrero.

El “Che” se había enamorado a primavera vista de Guatemala y estaba entusiasmado con los cambios revolucionarios que venían ocurriendo. Allí comienza la amistad con Hilda. Ella conocía a muchos políticos latinoamericanos, que habían llegado para sumar sus experiencias y conocimientos a la revolución. Hilda fue el mejor puente del “Che” para relacionarse con el país y con un universo de revolucionarios internacionalistas afincados en el país.

¿Cómo se produjeron en Guatemala los primeros contactos del “Che“con revolucionarios cubanos?

El primer encuentro con revolucionarios cubanos se produce en mi casa, en una reunión con asistencia de mi padre y mis dos hermanos, a la que llegan Hilda y el “Che” en la noche y a la que estaban invitados cuatro cubanos, a los que Hilda ya conocía y presentó al “Che” en esta reunión. Los cubanos eran sobrevivientes de los asaltos a los cuarteles “Carlos Manuel de Céspedes” de Bayamo y “Moncada” de Santiago de Cuba”, realizados el 25 y 26 de julio de 1953, respectivamente, que terminaron en derrotas de los revolucionarios dirigidos por Fidel Castro.

El régimen de Fulgencio Batista, en represalia mató a 55 cubanos, que no habían participado en los combates.  Los cuatro, en realidad, eran del grupo de Bayamo, lograron salir de Cuba, luego de asilarse en la embajada de Guatemala. Fue el inicio de la amistad del “Che” con los revolucionarios cubanos.

foto-9_-el-che-y-fidel-luego-del-ingreso-triunfal-a-la-habanaPrimer contacto del “Che” con Fidel

¿Cómo se fue desarrollando la identificación y  compromiso del “Che” e Hilda con la inminente revolución cubana?

En ese momento estábamos en plena revolución guatemalteca. Las amistad del “Che” e Hilda con los cubanos sigue “in crescendo”. Hilda organizó una excursión en la finca de un judío, a la que llegaron los argentinos Gualdo, Rojo, Valdovinos y Herrero y los cubanos, entre ellos Ñico López. Este era un joven que si bien es cierto no tenía mayor cultura, pero sí una elevada sensibilidad y conciencia política.

Ñico López en estas reuniones nos hablaba de Fidel. “Tú vas a ver, chica, cuando conozcas a Fidel. Es un hombre alto, inteligente, fascinante, ha leído a Martí, conoce los ideales de Martí”, nos decía. Raúl Castro le guardaba un alto aprecio. Ñico aparece en mi libro en una foto con Raúl Castro. Lamentablemente,  murió en los combates del desembarco del Gramma del 02 de diciembre de 1956, que marcó el inicio de las guerrillas en Sierra Maestra y culminaron en el triunfo de la Revolución Cubana del 02 de diciembre de 1959. Una refinería cubana, en su memoria, lleva su nombre.

En esta excursión hubo una carrera de caballos, en la que todos participamos, y la ganó el “Che”.

¿Podríamos decir que Guatemala fue para el Che e Hilda un salto cualitativo en su formación de revolucionarios?

Así fue en todo momento. Hubo otra reunión en mi casa, donde mi padre y mi  hermano, el sociólogo Edilberto Torres Rivas, que habían estado en China,  dieron información de primera mano sobre la revolución china, que el “Che” e Hilda siguieron con profunda atención, como por ejemplo la decisión de Mao de implantar un sistema de transcripción de la lengua china para representar la pronunciación de los caracteres chinos, a la que el pueblo chino no tenía acceso. El aprendizaje  lo hacían con carteles pegados en la espalda, que eran leídos mientras trabajaban.

Mientras se sucedían estas reuniones, el “Che” buscaba una oportunidad laboral dentro de la revolución guatemalteca y nunca la tuvo. No pudo desempeñarse como médico porque el colegio médico no aceptó su solicitud. En cambio, hizo muchas amistades que lo apoyaron plenamente, entre ellos Elenita Holz de Leyva, una mujer de izquierda que tenía un hijo que trabajaba en la embajada de los EEUU. El “Che” en su diario de esta época recuerda con afecto a Elenita tanto que le dedica un poema que he reproducido en mi libro.

Derrocamiento de Arbenz

¿El derrocamiento del presidente Arbenz sorprende al “Che” en Guatemala?

El “Che” cumple 24 años en Guatemala y le correspondió asistir el 27 de junio de 1954 al derrocamiento del presidente Juan Jacobo Arbenz, por una conspiración del gobierno de los EEUU y un grupo de militares fascistas. Nadie se imaginaba que Arbenz iba a renunciar. En la noche, él mismo anunció  por cadena radial su decisión. Mucha gente se asiló, de mi familia nadie lo hizo. Mi padre fue apresado e igualmente mi hermano, secretario de la Alianza de la Juventud, que era la denominación de la Juventud Comunista.

¿Cuáles fueron las secuelas de la contrarrevolución guatemalteca en materia de violaciones de derechos humanos?

Nefastas. La contrarrevolución guatemalteca, organizada por la CIA y el gobierno norteamericanos, inauguró en Latinoamérica la era de las desapariciones físicas de los revolucionarios,  que más adelante emularían los militares fascistas chilenos y argentinos al desaparecer a miles de luchadores en estos países.

Guatemala fue el primer país donde hubo desaparecidos, con la creación de ‘La Mano Blanca’ que fue la primera organización paramilitar guatemalteca, que  dirigió el terrateniente Sandoval, opuesto a la Reforma Agraria de Arbenz, el mismo que años después los servicios secretos de la Argentina lo contrataron para fundar La Triple A, autora de miles de asesinatos y desapariciones de revolucionarios argentinos, por cuyos servicios fue condecorado.

Peruanos revolucionarios en Guatemala

¿Y el paradero de Hilda y el “Che” durante el golpe?

Hilda cayó presa, también Elenita  Holz de Leyva. El embajador peruano interviene y consigue que la liberen y sale exiliada a México. El “Che” parte poco tiempo después al mismo destino, luego de conseguir visa. Los cubanos igualmente  parten para la capital mexicana. Allá se reencuentran. Yo, al momento del golpe, me encontraba en Canadá, ya no puedo volver a Guatemala  y parto después también a México. Todos los que pudimos salir coincidimos en concentrarnos en México.

¿Hubo otras compatriotas de Hilda en esos días violentos de Guatemala?

Habían varios peruanos apristas que habían llegado con Hilda y ocupaban altos puestos. Se trataba de economistas, sociólogos y médicos, muchos de filiación aprista perseguidos por Odría, entre ellos Andrés Townsend Ezcurra, David Tejada, quién tengo entendido llegó a ser ministro de salud en el gobierno de Alan García, entre otros.

La resistencia guatemalteca

¿Qué pasó con el “Che” y la resistencia revolucionaria guatemalteca?

Antes del derrocamiento se organizaron unas brigadas revolucionarias para combatir con las armas un  inminente pronunciamiento contrarrevolucionario, pero Arbenz no pudo canalizar la entrega de las armas, debido a la traición de los militares, excepto unos seis que permanecieron leales hasta el final.

El “Che” se alistó en esas brigadas y fue enviado a un hospitalito improvisado en caso hubieran combates y heridos. Él estaba en su puesto de médico en uno de los hospitales y fue testigo de los bombardeos de la aviación estadounidense contra los focos de resistencia de los revolucionarios guatemaltecos, que dejaron un saldo de más de 500 muertos,  ordenado por el presidente de los EEUU, Dwight Eisenhower, el mismo que antes había ordenado el derrocamiento del gobierno de Mohammed Mossadegh, en Irán, porque había nacionalizado el petróleo.

¿Cómo vio el “Che” la reforma agraria guatemalteca de Arbenz?

 Fue testigo de la alegría de los indígenas, principales beneficiarios de la reforma agraria, cuando recibían la tierra expropiada a la United Fruit Co.  y de ser alfabetizados para que pudieran acceder a otros aprendizaje necesarios para sus reivindicaciones . El proceso fue truncado por la contrarrevolución del imperialismo norteamericano y la oligarquía nativa.

El “Che” e Hilda se casan

Una vez  en México, cómo se reactiva el grupo guatemalteco en el que están Hilda y el “Che”?

En México, Hilda y el “Che” intensifican sus relaciones con los revolucionarios cubanos. Hilda ingresó a trabajar  a la Cepal y el “Che” se emplea inicialmente como velador en una tienda grande de juguetes y después fue contratado en el hospital nacional como médico investigador. Ambos inician un romance conocido por todos sus amigos y camaradas.

Recuerdo la primera Navidad en México, en 1954, los revolucionarios venezolanos, perseguidos por la tiranía de Marcos Pérez Jiménez organizan una fiesta, en la que estuvimos todos, menos el “Che por razones de trabajo.

Hasta que una noche en la casa de la cubana María Antonia Gonzales, en la calle José Amparán número 49, en Ciudad México, se produce el esperado encuentro, preparado por Ñico López,  del “Che” con Fidel Castro, en el que conversan más de doce horas, donde intercambian todo tipo de opiniones y Fidel le explica las razones de su lucha contra Batista. Al final de la reunión, el “Che” se integra al grupo expedicionario revolucionario que iría a Cuba a combatir contra Batista.

El “Che” recordaría por siempre esta reunión y la mencionaría en la carta de despedida, de 1966, cuando parte a Bolivia y hace formal renuncia de todos sus cargos e incluso de su condición de cubano. Le dice a Fidel: “Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir (…)”.

6-pasaporte¿Es en estos meses que el “Che” e Hilda se casan?

Mientras avanzaban los preparativos de la expedición revolucionaria a Cuba, el “Che” e Hilda se casan el 8 de agosto de 1955 en Tepotzotlán, cerca de México. Hilda está encinta y el futuro padrino es Raúl Castro. El 15 de febrero de 1956, nace su hija Hildita Guevara Gadea.

Recuerdo a Hilda, acostada, muy contenta, el cutis se le había mejorado, el “Che” a su lado con el brazo extendido rodeando el cuello de Hilda. Su hija era un bello tipo de mestizaje. Muy blanca, de ojos rasgados, cabello lacio, muy linda. El “Che” lo celebraba, recuerdo que dijo. “Tenemos ancestros de Mao, mi hija es la pequeña Mao”.

Expedición del “Granma”

¿Cómo transcurre la estadía del “Che” en México integrado al grupo de revolucionarios cubanos?

No todo fue color de rosa, el “Che” y otros compañeros sufrieron una detención de  57 días en la prisión Miguel Schult, luego de haber sido intervenidos por la policía mexicana en la hacienda “Santa Rosa”, en Popocatépetl, a 35 kms. de la capital, donde los revolucionarios cubanos se entrenaban para ir a pelear en Cuba contra la dictadura batistiana, bajo la dirección del general Alberto Bayo, un antiguo coronel del Ejército Republicano durante la Guerra Civil en España.

foto-3_-hilda-con-hildita-bastante-crecida-a-fines-de-1956-en-mexico_¿Cuéntenos de algunos encuentros que sostuvieron en esta etapa en México?

Luego de que el “Che” e Hilda se casaron, hicimos una reunión en mi casa el primero de noviembre de 1955,”Dia de los Muertos”, en México. Llegaron con la niña y otro argentino de apellido Moyano. En plena reunión, aparecieron Raúl Castro y Ñico López en busca del “Che”. Pasaron a un cuarto donde hablaron en secreto, luego de lo cual se lo llevaron. Observé que Hilda y la niña, junto con Moyano, tomaron otro rumbo. Otro día, también en noviembre, en la víspera de partir en el “Granma” a Cuba, lo que por supuesto nadie del grupo sabía, el “Che” organizó un asado en su casa y me invitó juntamente con mi esposo y hermano.

Primera separación de Hilda y el “Che”

¿La expedición del “Granma” fue de hecho la primera separación del “Che” e Hilda?

Hilda lo sabía todo y ambos tenían una inteligencia común. Él se iría en el “Granma” e Hilda se quedaría en México. El “Che” ocultó a sus padres las noticias de sus actividades revolucionarias, y les envió una carta anunciándoles un viaje sin Hilda y que ella quedaría esperándolo en México. Después nos enteraríamos que el “Che” formaba parte de los expedicionarios del “Granma”.

El domingo 25 de Noviembre de 1956, los expedicionarios cubanos, entre ellos el Che Guevara parten desde la desembocadura del río Tuxpán en México, a bordo del yate “Granma”, con otros 81 hombres a bordo, a pesar de que solo tenía una capacidad  de 25 personas. Fidel había comprado la embarcación a una empresa norteamericana y acondicionado especialmente para la travesía.

Hilda y la niña cambiaron de domicilio y se fueron a vivir a la casa de la peruana Laura Meneses, casada con el revolucionario independentista puertorriqueño, Pedro Albizú Campos. Una semana más tarde, el domingo 2 de diciembre de 1956, los expedicionarios se ven obligados a desembarcar en Los Cayelos, al este de Cuba, por el encallamiento del “Granma”

Las tropas del ejército batistiano detectaron el encallamiento de la embarcación y de los 82 guerrilleros  y sólo 12 sobreviven a la enorme potencia de fuego que les cayó encima. Entre esos sobrevivientes que lograron escapar estaban Fidel Castro, el “Che”, Raúl Castro, y otros que más tarde se convertirían en los líderes de la revolución. Los revolucionarios sobrevivientes iniciaron el ascenso a Sierra Maestra y lanzaron la  guerra de guerrillas contra la dictadura hasta su derrocamiento y fuga de Batista.

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El Che Guevara y Raúl Castro en Sierra Maestra

El “Che” y Fidel en Sierra Maestra

¿En qué momento toman conocimiento público del desembarco de los revolucionarios cubanos, entre ellos, el “Che” en Cuba?

En los primeros días de diciembre de 1956, los diarios mexicanos lanzan la noticia de que un grupo de cubanos a bordo de un yate habían desembarcado en Cuba y habían sido eliminados por el ejército. Yo fui a visitar a Hilda y por primera vez la vi quebrada. La segunda vez que la vi en esa condición, fue luego de la muerte del Che en Bolivia.

Según la información, entre los abatidos en un cañaveral se encontraba el “Che”. El general Bayo, que había entrenado a los revolucionarios, que coincidió conmigo en visitarla, le dijo a Hilda que la noticia era falsa porque no mostraba imágenes de su cuerpo supuestamente abatido. Hilda lloraba desconsoladamente.

Después las aguas volvieron a su cauce, al saberse que los revolucionarios se encontraban en Sierra Maestra sosteniendo una guerra de guerrillas contra la dictadura.

Triunfa la revolución

¿Qué pasa en el intertanto en la vida de Hilda hasta que triunfa la revolución cubana el primero de enero de 1959?

En este intertanto, Hilda e Hildita viajan a Perú para reencontrarse con sus padres y presentarles a su hija. Luego de una breve estadía emprende viaje a Buenos Aires para reunirse con sus suegros e igualmente conozcan a la primogénita del “Che”. Con ellos pasa los dos años y meses que transcurren hasta el ingreso de los revolucionarios cubanos a La Habana, luego de la fuga de Fulgencio Batista.

El 21 de enero de 1959, la madre del “Che”, juntamente con Hilda e Hildita emprenden vuelo a Cuba para integrarse al proceso revolucionario cubano. En los siguientes días, el 9 de febrero de 1959, el “Che”, por sus invalorables servicios prestados a Cuba, es declarado ciudadano cubano por el Consejo de Ministros. Pero, sucedió que Hilda y el “Che” habían dejado de ser pareja.

Nuevo compromiso sentimental del “Che”

¿El “Che” había emprendido una nueva relación sentimental?

En el lapso que medio entre el inicio de la lucha armada en Sierra Maestra y el triunfo de la revolución cubana, el “Che” había conocido en Escambray a la joven revolucionaria cubana, Aleida March Torres, de 22 años, con quien se casa el 2 de junio de 1959, luego de que se formalizó el divorcio del Che e Hilda, el 22 de mayo de 1959. La amistad entre ambos no se interrumpió, pasaron a ser grandes amigos y camaradas de lucha.

¿Cuéntenos algunos pasajes de la amistad del “Che” e Hilda luego que dejaron de ser pareja?

Desarrollaron una relación de amigos y camaradas realmente transparente y ejemplar. Pude enterarme por ella, que cuando al “Che” lo nombran presidente del Banco Nacional de Cuba, Hilda le dio clases intensivas de economía política, porque él en esta materia no sabía nada, aunque era bastante inteligente y talentoso, y aprendía rápido. Mientras fueron pareja y luego amigos y camaradas, hubo una profunda relación de afecto y respeto mutuo y no es cierta la monserga contrarrevolucionaria de que él tenía trato áspero o duro con ella. Yo fui amigo personal de ellos y repudio el veneno que la “gusanería” pretende desparramar sobre la memoria de ambos.

El “Che” e Hilda en Bahía Cochinos

¿Podría repasar algunos pasajes de la gestión de gobierno del Che en la Revolución Cubana?

El “Che” tuvo una intensa actividad de gobierno en Cuba en este año de 1959, al cumplir misiones revolucionarios en Egipto, Sudán, India, Birmania, Indonesia, Ceilán, Japón, Marruecos, Yugoslavia y España, donde su formación de revolucionario se fue ampliando. El 4 de marzo de 1960 se produce el primer atentado de la CIA contra el barco belga « La Couvre », que llevaba armas a Cuba, en el puerto de La Habana.

¿En qué puesto estuvo el “Che” durante el combate a los mercenarios que invadieron Playa Girón o Bahía de los Cochinos?

El “Che” e Hilda, cada uno en sus respectivas posiciones de lucha participaron en las operaciones de enfrentamiento de la invasión mercenaria en Playa Girón, ejecutada del 17 al 20 de abril de 1961.

El “Che” ejerce el comando militar revolucionario de Pinar del Río durante el combate contra los 1500 contrarrevolucionarios cubanos, a los que infligieron una catastrófica derrota en menos de 72 horas.

Asimismo, desde octubre a noviembre de 1962, el “Che” ocupa el mando militar de los combatientes revolucionarios de Pinar del Río, durante la Crisis de los Cohetes de octubre de este año.

Más adelante, el primero de abril de 1965, concreta lo que venía preparando secretamente durante meses. A fin de llevar adelante sus proyectos revolucionarios, pidió a la Dirección de la Revolución Cubana que lo liberen de las responsabilidades que lo atan a Cuba, para llevar la lucha armada revolucionaria  solidaria al servicio de los pueblos oprimidos del mundo. En esta fecha, escribe sus cartas de despedida a sus padres, sus hijos y Fidel Castro, y se va al Congo. Mientras permanecía en este país, se entera de la muerte de su madre.

El “Che” en Bolivia

¿Conocieron ustedes los preparativos de la expedición revolucionaria del “Che” en Bolivia?

Por razones obvias se hizo en el más absoluto secreto. El 3 de noviembre de 1966, el “Che” apareció en La Paz, luego de haber hecho escala en Madrid y Sao Paulo, con la supuesta identidad de Adolfo Mena González, funcionario peruano de la OEA , y otro pasaporte uruguayo alternativo a nombre de Ramón Benítez Fernández.

Los capítulos siguientes son harto conocidos. El 7 de noviembre de 1966, con un pequeño grupo de combatientes bolivianos, cubanos y peruanos funda en Ñancahuazú, el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.

Once meses más tarde, después de haber sido tomado prisionero y seriamente herido, domingo 8 de octubre de 1967,  el “Che” fue ejecutado a las 13.10 horas del lunes 9 de octubre de 1967, por soldados bolivianos dirigidos por agentes de la CIA norteamericana, en la pequeña escuela del pueblo de La Higuera, provincia de Chuquisaca.

Inmolación del “Che”

¿Cómo se entera Hilda de la muerte del Che?

Yo ya me había trasladado de México a Cuba en 1964 y trabajaba en el diario “Granma” cuando el 16 de octubre de 1967, el mismo Fidel confirmó la noticia de la muerte del “Che”. En los días previos, antes de la confirmación por Fidel, los rumores transmitidos por “radio bemba” decían que había sido asesinado por la CIA.

Yo en verdad me resistía a creer que el “Che” había sido asesinado. Fui a ver a Hilda, a la que no veía muchos meses y al encontrarnos me reclamó por no haberla visitado. Era, como lo dije antes, la segunda vez que vi a Hilda muy quebrada. Guardaba por el “Che” profundo afecto y camaradería.  Ella, en esos días trabajaba en la agencia Prensa Latina, como periodista especializada en temas de economía, en su condición de economista.

Me mostró los cables con las noticias que daban cuenta primero del “Che” capturado herido el 8 de octubre en la Quebrada del Yuro, con impactos en la pierna derecha y antebrazo derecho y luego trasladado y alojado en una escuelita del poblado de La Higuera.

La orden de eliminación del Che fue impartida en la noche del mismo ocho de octubre por la CIA norteamericana desde los Estados Unidos al embajador estadounidense en Bolivia, Douglas Henderson, para que la transmita al súbdito boliviano, el presidente Barrientos.  La ejecución del revolucionario heroico fue cumplida al día siguiente por el sargento Mario Terán, en un aula de la escuelita del poblado de La Higuera, donde el “Che” había sido recluido,

Últimos años de vida de Hilda

¿Hilda consiguió reconstruir su vida sentimental en Cuba?

Luego de haber transcurrido varios años de la muerte del Che, Hilda se volvió a casar con un pintor con el cual tuvo una relación de pocos años, porque ella cayó enferma de cáncer de mama, en una época en que no había los avances de hoy para curarlo y murió en 1974, a los 49 años de edad, cuando tenía una vida por delante.

¿Cómo llevó Hildita su vida estos años?

Hildita, sin padre y con su madre ya enferma, se comprometió sentimentalmente con un joven mexicano que integró un grupo de jóvenes revolucionarios que secuestraron un avión y se asilaron en Cuba. Tuvo su primer hijo que Hilda no llegó a conocer, porque nació después de su deceso. Hildita sobrevivió por más de 20 años a su madre y también falleció prematuramente en 1995, a los 39 años de edad, víctima de un cáncer al cerebro.

Hilda está enterrada en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas, mientras que Hildita está junto a los restos del “Che”.

Hilda y las guerrillas peruanas

Retrocediendo en el tiempo, Hilda en su condición de revolucionaria cubana, luego de haberse separado del “Che”, mantuvo vinculación con los revolucionarios gestores de las guerrillas peruanas de 1965?

Todo el tiempo, la casa de Hilda en La Habana se había convertido en una “embajada peruana” y era visitada por los dirigentes revolucionarios peruanos que más adelante conducirían la guerra de guerrillas en su país, y también por revolucionarios de otros países, particularmente los colombianos. Sobre estos encuentros dedico varias páginas de mi libro. Cuando yo residía en México y aún no había cambiado mi residencia a Cuba, yo hacía de canal de ella con los revolucionarios que llegaban a México para trasladarse a Cuba.

¿Recuerda a alguno de ellos que tuvo algún protagonismo en la guerrilla peruana de los años 65?

Le voy a relatar un pasaje de esta época que aparece con amplitud en mi libro. Yo trabajaba de “maitre” en el hotel “Géneve” de México y una noche a eso de las 21 horas llegó una persona de rasgos mestizos de apariencia guatemalteco y pregunta por mí. Al recibirlo se identificó como peruano  y se trataba nada menos de Gonzalo Fernández Gasco, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que lideraba Luis de la Puente Uceda, el mismo que dirigiría después  el frente guerrillero “Manco Capac”, en el norte del Perú, sobre cuya llegada había sido alertada por Hilda desde La Habana.

Mi visitante formaba parte de un grupo de 12 personas que se encontraban afuera y necesitaban alojamiento. Yo le pedí me esperaran en la esquina del cine Chapultepec hasta terminar mi horario de trabajo. Los instalé en la pensión de una señora nicaragüense.

Gonzalo era amigo de Hilda, se quedó un tiempo en México y me visitó en mi casa varias veces. Hice de intermediaria con la embajada de Cuba y pronto se trasladaron a la isla donde fueron recibidos por la Dirección de la Revolución Cubana y también por Hilda.

Hilda estaba incorporada plenamente a la revolución cubana y era el contacto de Luis de la Puente Uceda con el Gobierno y Partido Comunista de Cuba y “virtual embajadora de los revolucionarios peruanos”.

Tuve la oportunidad de cultivar una imperecedera amistad con De la Puente y su esposa Carmela. En una oportunidad, debe de haber sido muy después del 09 de junio de 1965 en que Luis de la Puente anuncia desde Mesa Pelada (La Convención), el inicio de la lucha armada al frente de la Guerrilla “Túpac Amaru, que me alojé en la casa de Carmela, en La Habana, donde ella y sus dos hijos vivieron refugiados en Cuba, mientras De la Puente lideraba la gesta revolucionaria en el Perú.

Libro de Hilda

¿Hilda escribió sus memorias o dejó algún testimonio de su experiencia revolucionaria en  Cuba al lado del “Che”?

Hilda fue una revolucionaria previsora y de una inteligencia visionaria, no esperó que pase el tiempo para hacerlo. Dejó un esclarecedor fresco narrativo titulado “Che, años decisivos”, publicado en México en 1974, por la Editorial Aguilar, pocos meses después de su fallecimiento. Su libro ha sido reeditado en portugués, francés, italiano, inglés y en castellano, en Bolivia. Tengo entendido que en el Perú aún no ha sido editado y los compañeros peruanos deberían hacerlo con ocasión del 49 aniversario de la muerte del guerrillero heroico que se cumple el próximo mes de octubre y será conmemorado por el pueblo y gobierno boliviano, que lidera el presidente Evo Morales, en camino al Cincuentenario de su gesta heroica que se conmemorará el próximo año 2017 en el mismo pueblo de La Higuera, donde el guerrillero heroico nació a la eternidad.

Gracias, compañera Myrna, hasta pronto.

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