Perú. “Estamos en una situación de alto riesgo por los incendios”


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Ernesto Ráez Luna

Escribe:  Omar Rosel

23/11/2016 

En estas últimas semanas se han registrado incendios forestales en 11 regiones del país y seis áreas naturales protegidas han sido afectadas, según los reportes del Instituto Nacional de Defensa Civil.

Esta situación fue alertada hace varios meses por algunos especialistas y por la institución Pronaturaleza, sin encontrar respuesta del gobierno. Ante la situación actual se ha desplegado una serie de recursos para afrontar los incendios y el gobierno ha admitido que no se tiene un protocolo para atender estas emergencias.

Al respecto Noticias SER conversó con Ernesto Ráez Luna, ecólogo tropical y miembro de la Fundación ProNaturaleza.

¿Cuáles son las razones para que se estén registrando incendios forestales en la zona norte del país así como en otros lugares de la sierra? ¿Qué está sucediendo?

Este año se han registrado sequias extraordinarias que forman parte del ciclo generado por el fenómeno del Niño que ocurre en el país. A inicios del año, entre julio y octubre, la sequía se ha manifestado en la selva y hemos tenido un año de muchos incendios en dicha región. Y ahora la sequía está ocurriendo en la sierra y está es más intensa que otros años. Hay una cosa central que tenemos que entender: en la inmensa mayoría de casos, detrás de un incendio hay un ser humano que prendió fuego a algo y, luego lo abandono o perdió el control sobre el fuego. No son acontecimientos naturales. Los incendios son causados por el ser humano, pero las condiciones climáticas generan un mayor o menor nivel de riesgos. Actualmente estamos en una situación de alto riesgo por los incendios.

¿Por qué algunos de los mayores incendios están sucediendo en áreas que están declaradas como zonas protegidas y reservas naturales?

No puedo responder con certeza; sin embargo, me imagino que en estas zonas que son áridas, en particular, es donde se encuentran concentraciones de vegetación natural. Y por fuera, alrededor de las áreas protegidas, el paisaje ya ha sido transformado por la población humana; entonces son zonas menos cubiertas de vegetación donde se acumularía combustible. Pero, remarco, que tendría que estar en el campo para dar una respuesta definitiva.

¿Qué sucedió para que las instancias gubernamentales no reaccionaran a pesar de las alertas tempranas que se hicieron?

Esta es una monumental negligencia que debe aprender el estado peruano respecto a los procesos ecológicos y la afectación del ambiente natural que ocurre en el país. Es decir, se sabe que los procesos de deforestación y pérdida de cobertura de vegetación natural están sumamente ligados al avance de frontera agrícola y con las actividades apropecuarias.

En el Perú, la principal actividad agropecuaria es la tumba y quema; la gente quema sus pastos con la esperanza de que reverdezca. Tumba y quema los bosques con la esperanza que venga la lluvia. Y aquí se establece una condición fuerte entre la ignorancia y la degradación ambiental, porque con la quema se ahuyenta la lluvia. Sabiendo hace décadas que la principal fuente de degradación y pérdida de áreas silvestres naturales y de vegetación es la agricultura de tumba y quema, el Estado no hace nada al respecto.

Se han dado sucesivas leyes forestales, donde se menciona en uno o dos artículos el control de incendios forestales; pero no con la energía necesaria. Hay responsables establecidos por la ley como el Ministerio de Agricultura a través del Servicio Forestal, quien es responsable del control de incendios forestales, sin olvidar la labor preventiva que tiene Defensa Civil, y esta última no está en condiciones para atender catástrofes y desastres, aunque se centra en ello.

¿En que quedaron los documentos presentados por ambientalistas alertando sobre estos incendios forestales?

Cuando ambientalistas de Brasil, Perú y Bolivia, entre ellos algunos profesionales muy respetados en climatología y monitoreo de proceso de gran escala en la región andina amazónica, dirigimos al Presidente de la República, así como al Ministerio de Agricultura y al Ministerio del Ambiente porque tiene adscrito al Servicio de Meteorología, y este es un tema que tiene un factor climatológico fundamental. Pero todos se zafaron del bulto. Asimismo, la Presidencia del Consejo de Ministros le sopló la pluma el MINAM que no supo a quién darle el encargo para que realice el monitoreo especial para alertar sobre los incendios. El Ministerio de Agricultura ni siquiera se dignó a respondernos. Es una de esas cosas que como pasa los años, no hay respuestas y, es la gente pobre la que pierde o la naturaleza, y quienes pataleamos somos los conservacionistas y por ello no se les importa. Y los ministros solo han continuado con el guion de siempre.

¿En qué medida la no implementación de la Ley Forestal contribuye a esta falta de respuesta oportuna del estado ante los incendios forestales?

La ley solo establece que debe existir un plan nacional forestal y que debe existir un plan de control de incendios. También establece, en uno de los reglamentos de Agricultura una tabla de grados de gravedad de transgresiones contra el patrimonio forestal, donde se considera gravísimo el provocar incendios forestales con unas multas altas, pero ahí muere la cosa. Si se implementaría la ley tal como está establecida, tampoco generaría cambios significativos. El Plan Nacional Forestal, solo considera, al igual que la Ley, de manera marginal la quema e incendios. La ley Forestal es muy mala y tan brutalmente frondosa que ha requerido la formulación de cuatro reglamentos diferentes. Y el Plan Nacional Forestal esta atrasadísimo. Asimismo, es una ley tan burocrática que para ponerla en funcionamiento está pasando mucho tiempo, mientras las cosas siguen ocurriendo.

¿Cuál debió ser la respuesta de las instancias estatales?

La conducta correcta del Estado tendría que ser diagnosticar de manera rápida sobre cuáles son los principales procesos que afectan al ambiente y desarrollar estrategias focales, sin necesidad de recurrir a todo el proceso normativo que todos sabemos es burocrático e ineficiente. Además, tiene un elemento central que debilita el proceso de aplicación de normas y la norma, y es que nunca está informada por la ciencia. Entonces, no podemos espera atender la problemática a través de la Ley Forestal, sino atendiendo el problema directamente.

Por las alertas realizadas por algunos especialistas ¿se puede que estamos ante una situación altamente peligrosa?

Claro, estamos ante un altísimo riesgo. Y en ninguna instancia, nadie, ni en el gobierno anterior ni en el nuevo, han prestado atención al tema; a pesar que recibieron advertencias.

http://noticiasser.pe/23/11/2016/entrevista/estamos-en-una-situacion-de-alto-riesgo-por-los-incendios



Categorías:Actualidad, Agricultura, América Latina y el Caribe, Ecosistema, Incendios forestales

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