Venezuela: Memoria histórica


images-7

Hace 14 años la derecha intentó destruir a PDVSA para asaltar el poder político.

Caracas, 02 de diciembre de 2016 (AVN).- Hace 14 años sectores de la derecha apostó por destruir la industria petrolera y la economía del país como mecanismo para derrocar por la vía de un golpe económico al gobierno del Comandante Hugo Chávez y detener el avance de la Revolución Bolivariana.

El plan conspirativo, que inició como un “paro cívico” el 2 de diciembre y  derrotado 63 días después, se produjo a siete meses del golpe de Estado del 11 de abril de 2002,  y fue orquestado por las cúpulas empresariales, partidos de oposición aglutinados en la extinta Coordinadora Democrática (hoy auto denominada Mesa de la Unidad), el sindicalismo tradicional y dueños de empresas de comunicación.

Estos son los mismos actores que en la actualidad celebran la baja del precio del petróleo, mantienen una guerra económica contra el pueblo venezolano, y promueven un bloqueo financiero a la nación.

Para derrocar al Gobierno constitucional de Chávez, estos agentes provocaron un boicot marítimo y aéreo, financiero y tecnológico, que paralizó las actividades en los puertos, y secuestró los tanqueros de la flota de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El ataque a la petrolera nacional se centró en desabastecer el mercado interno de combustible y gas, paralizar la exportación de crudo, generar desabastecimiento de alimentos y bloquear las cuentas de la estatal petrolera para quebrar al Estado y generar un estallido social.

“Nos atacaron refinerías, centros de distribución, de llenado, las líneas de transporte para distribuir el combustible, todo eso lo sabotearon, llegaron hasta dañar las gandolas. Luego los barcos los pararon en el Caribe y nos hicieron un autobloqueo; ellos estaban convencidos, pero otra vez se equivocaron”, recordó el Comandante Chávez durante el Aló, Presidente 138, transmitido el 9 de febrero de 2003, desde la Refinería El Palito, en el estado Carabobo.

El plan desestabilizador tuvo como objetivo detener todos los avances alcanzados por la Revolución en materia petrolera como la Ley Orgánica de Hidrocarburos, aprobada vía Habilitante en noviembre de 2011. Esa Ley estableció que las regalías petroleras que deben pagar las empresas transnacionales pasaran de 1% a 33,3%, el Impuesto Sobre la Renta (ISLR) en actividades petroleras se incrementó de 34% a 50%, se implementó un impuesto de extracción de 33,33%; y se garantizó una participación de PDVSA de al menos 60% en los proyectos y empresas mixtas.

Estas medidas revirtieron la política anti soberana denominada “apertura petrolera”, impulsada por los gobiernos neoliberales de la década de 1990, para entregar la industria petrolera a compañías transnacionales, aumentar indiscriminadamente los volúmenes de producción y disminuir los ingresos fiscales, para justificar una gradual privatización.

Pérdidas millonarias. Durante los 63 días del paro, Venezuela interrumpió su papel de proveedor confiable de crudo y combustible.

Los informes de PDVSA reflejan que el sabotaje petrolero produjo una contracción en el Producto Interno Bruto (PIB) de 15,8 % durante el cuarto trimestre de 2002, y de 24, 9% durante el primer trimestre de 2003, mientras que el PIB petrolero cayó en 25,9% y 39,3%, respectivamente.

Las pérdidas por ventas no realizadas alcanzaron más de 14.430 millones de dólares, lo que ocasionó una baja de 9.998 millones de dólares en la capacidad contributiva de la empresa y sus filiales al fisco nacional.

La falta de suministro energético afectó la producción de las empresas básicas de Guayana y las actividades en las refinerías de El Palito (Carabobo) y Paraguaná (Falcón).

También se produjo la caída abrupta de las reservas internacionales en divisas, del Fondo para la Estabilización Macroeconómica.

Pese a esas acciones, el gobierno pronto aseguró el suministro de alimentos y servicios básicos a la población, mientras que los promotores del paro dejaron a sus seguidores a su suerte.

En el Aló, Presidente número 138, el líder revolucionario Hugo Chávez resaltó que la conciencia política y social del pueblo y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) permitieron derrotar las acciones criminales y desestabilizadoras de la derecha.

“Jugaron otras cartas (…) nos tiraron a sacar, pero aquí estamos hoy más fortalecidos que ayer, hemos derrotado el golpe petrolero, económico, fascista y terrorista (…) obtuvimos unidos la victoria contundente de la Patria, victoria petrolera, victoria moral, victoria civil, victoria militar, victoria obrera, la victoria popular, la victoria, la victoria y la victoria: ese es el camino del pueblo venezolano de hoy, de la Patria”, expresó en referencia al triunfo revolucionario sobre el sabotaje.

La nueva PDVSA. La recuperación de PDVSA permitió reorientar el papel de la industria petrolera para poder garantizar la justa distribución de los recursos, provenientes de la comercialización del crudo, en planes de inversión en beneficio de los venezolanos.

De acuerdo a cifras oficiales, entre 2001 y 2014 esta empresa estatal aportó al desarrollo social de la nación una suma de 233.933 millones de dólares.

El pasado miércoles, el presidente de la República, Nicolás Maduro destacó que PDVSA inició su período de transformación en 2002, para convertirse en una empresa socialista para proteger los intereses del pueblo.

“PDVSA ha tenido varias etapas en la época de la Revolución, una primera proimperialista, de una cosa que llamaban ‘gente del petróleo’, la tecnocracia proimperialista, entreguista, apátrida, producto de la conspiración de esa burocracia lacaya, surgieron ustedes, vino el Golpe de Estado, el contragolpe, el sabotaje, el contrasabotaje, triunfó la Patria, triunfó (Hugo) Chávez y surgió la PDVSA roja rojita, patriótica, revolucionaria, la nueva PDVSA al servicio del pueblo, al servicio de los pobres, a la Patria, a la independencia económica”, detalló.

El Jefe de Estado aprobó el Plan Estratégico Socialista de PDVSA 2016-2025 para impulsar un nuevo proceso de transformación que apunta a la optimización de las labores de la estatal, basado en los valores socialistas impulsados por la Revolución Bolivariana, mediante la acción protagónica de la clase obrera.

“Ha empezado una tercera etapa de transformación nacionalista, popular, revolucionaria, chavista y profundamente socialista en el contenido de eficiencia y la eficacia. Estamos preparados para una tercera etapa de PDVSA que sea superior, una poderosa PDVSA nacional e internacional”, señaló.

http://www.avn.info.ve/contenido/hace-13-a%C3%B1os-derecha-intent%C3%B3-destruir-pdvsa-para-asaltar-poder-pol%C3%ADtico

 images-8

MEMORIA HISTÓRICA

CTV, Fedecámaras y Coordinadora Democrática inician sabotaje petrolero como “ensayo” de la Guerra Económica

Caracas, 02 de diciembre de 2016

Un día como hoy hace 14 años, en diciembre de 2002,  los sectores de la derecha económica, política y sindical junto a la autobautizada “meritocracia” de PDVSA, inician lo que llamaron un “paro cívico nacional”, que se reveló como un sabotaje para destrozar la economía con la paralización de la principal industria petrolera nacional, que a lo largo de 2 meses ocasionó mil millonarios daños al país y obligó a los venezolanos a hacer largas colas para adquirir alimentos, gasolina y hasta el gas doméstico, en una fracasada intentona de derrocar por segunda vez al comandante Hugo Chávez Frías.

Estos sucesos políticos, que se constituyeron en el “ensayo” de la actual Guerra Económica contra Venezuela, fue propiciada por la patronal Fedecámaras (representada por Carlos Fernández), secundado por la directiva y trabajadores de la nómina mayor de la empresa Petróleos de Venezuela, la vieja PDVSA, y los partidos de oposición aglutinados en la coalición Coordinadora Democrática (devenida luego en la actual Mesa de Unidad Democrática -MUD-), quienes figuraron como convocantes al Paro.

A esta inusual combinación, se sumaron el sindicato de derecha Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) (representada por Carlos Ortega), diversas organizaciones supuestamente independientes como Súmate(representada por María Corina Machado y financiada por EEUU) e incluso la casi totalidad de medios de comunicación privados de prensa, radio y televisión.

A partir de ese lunes dos, todas las tardes Carlos Ortega llamaba a cacerolazos y trancas de vías para el día siguiente, y Carlos Fernández pedía a los empresarios a continuar en el paro. “No debemos tener dudas, el mayor costo sería la perpetuación del régimen que nos llevaría al castro-comunismo”, expresaban, sin ocultar que su verdadera intención era derrocar al Gobierno Constitucional.

Carlos Ortega y Carlos Fernández, presidentes de la CTV y de Fedecámaras respectivamente, fueron imputados como presuntos responsables de los delitos de traición a la patria y rebelión civil.

Ambos huyeron del país. El primero regresó clandestinamente a Venezuela y fue apresado en febrero de 2005, siendo sentenciado a 16 años de prisión por los hechos del paro, logrando escaparse del sitio de reclución en agosto de 2006.

En diciembre de 2009, el Ministerio Público editó un interesante libro titulado Paro Petrolero, con las evidencias públicas de quienes desde la derecha política-económica, atentaron abiertamente contra el país y los venezolanos.

A continuación, una breve cronología de los hechos para que las nuevas generaciones no olviden lo que sufrió el pueblo venezolano por culpa de poderosos sectores que hoy reeditan el mismo plan pero escondidos tras bambalinas:

Año 2002

2 de diciembre: Se inicia la paralización de la industria petrolera.

4 de diciembre: El tanquero de PDVSA Marina Pilín León, cargado de gasolina, es fondeado peligrosamente en el Lago de Maracaibo. Fue la primera manifestación visible de la participación gerencial de la industria petrolera en el paro.

5 de diciembre: Paralizado 60 por ciento de la industria petrolera. PDVSA dejó de exportar un millón de barriles de crudo. Al día siguiente, 13 buques cargueros para el traslado de combustible fondearon en las costas del país, acción que contó con una cobertura de 24 horas diarias por parte de los medios privados que transmitían en vivo el desarrollo del plan desestabilizador.

Comenzaron largas colas en estaciones de servicio para comprar gasolina, los alimentos comenzaban a desaparecer de los anaqueles y escaseaba también el gas para cocinar. Se paraliza el béisbol, las cadenas televisoras interrumpieron deliberadamente su programación de entretenimiento y se dedicaron exclusivamente a respaldar el paro-sabotaje, difundiendo gratuitamente propaganda especialmente diseñada contra el Gobierno Nacional e inoculando en la mente de los venezolanos llamados al caos y al odio.

6 de diciembre: Al este de Caracas, en la plaza Altamira, ubicada en el municipio Chacao y gobernado entonces por Leopoldo López, el paciente psiquiátrico João de Gouveia disparó contra los manifestantes antichavistas que se encontraban allí como parte del plan golpista, dejando un saldo de tres personas muertas y 28 heridos. El homicida confesó su participación, acusando a Globovisión de haberlo confundido, y las investigaciones señalaron que fue financiado e inducido a matar.

9 de diciembre: El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez Araque, llama a todos los trabajadores, empleados y gerentes a reincorporarse plenamente a sus labores. Llama también al pueblo venezolano a concentrarse a las puertas de las más importantes instalaciones de la industria para evitar los sabotajes.

13 de diciembre: Diarios privados publican el titular “EEUU plantea adelanto de las elecciones”, una muestra más de la injerencia por parte del gobierno estadounidense en los asuntos internos de Venezuela.

19 de diciembre: La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ordena el restablecimiento de la actividad económica e industrial de PDVSA.

21 de diciembre: Trabajadores leales al gobierno recuperan el tanquero Pilín León, el cual es movilizado y llevado al puerto de Bajo Grande, en la costa occidental del Lago Maracaibo, para descargarlo.

25 de diciembre: Debido al claro abandono del trabajo son despedidos un primer grupo de gerentes de PDVSA. En las siguientes semanas seguirían siendo anunciados despidos de gerentes, empleados y trabajadores que habían participado en el paro-sabotaje. La cifra alcanzó un total de 18 mil 756 despidos.

 28 de diciembre: Carlos Ortega amenazaba: “Continuaremos el paro cívico activo hasta sus últimas consecuencias, cueste lo que cueste”.

Año 2003

9 de enero: Desde Barinas y Apure se reinicia bombeo de crudo hacia la refinería El Palito.

10 de enero: Se ponen en operación mecanismos de recuperación en las áreas de automatización, informática y telecomunicaciones dentro de la industria petrolera, dañados por altos empleados y complicidad extranjera.

11 de enero: PDVSA recupera su sistema de gestión de datos.

13 de enero: PDVSA controla sabotaje informático al superar el bloqueo de claves de acceso que impedían el funcionamiento remoto de sistemas estratégicos. El presidente de PDVSA apela a la cláusula de Situación de Fuerza Mayor en los contratos con sus clientes, para proteger los intereses de la empresa estatal petrolera.

25 de enero: PDVSA anuncia que normalizan los embarques de petróleo hacia la Citgo.

30 de enero: PDVSA anuncia que controla el 94 por ciento de su flota y el reinicio de los embarques automatizados desde el Terminal Jose.

1 de febrero: PDVSA anuncia que la industria ya está produciendo 1.5 millones de barriles diarios.

12 de febrero: El Ministro de Energía y Minas anuncia que ya se está exportando 700 mil b/d y recuperado la producción diaria de un millón 917 mil barriles.

20 de febrero: El Complejo Criogénico de Oriente regresa a su normal funcionamiento.

21 de febrero: Se alcanza restauración plena del sistema informático de PDVSA.

Después de casi dos meses del paro, Carlos Ortega rodeado de sus cómplices, anuncia con desparpajo ante los medios a nombre de la Coordinadora Democrática (CD): “Este paro no es la de CTV, este paro se nos fue de las manos”.

Ortega no asume ninguna responsabilidad ni levanta o declara el cese del “paro activo”. Días después se refugió en la embajada de Costa Rica, en donde le concedieron el asilo territorial, y de allí salió al extranjero.

Principales consecuencias

Hubo escasez planificada de alimentos y gasolina durante y después del paro.

Muchas empresas pequeñas y medianas quebraron debido a que dependían de las empresas que agrupaba Fedecámaras para realizar sus actividades. Los índices de desempleo y comercio informal aumentaron enormemente.

La inflación se disparó, al igual que el desempleo.

El Producto Interno Bruto (PIB) del país registró una caída de 15,8 por ciento durante el cuarto trimestre de 2002, y de 24, 9 por ciento, durante el primer trimestre de 2003. En el sector petrolero la caída del PIB fue de 25,9 y 39,3 por ciento respectivamente.

Se registró una contracción en los montos de las Reservas Internacionales en Divisas y del Fondo para la Estabilización Macroeconómica, lo cual obligó al Ejecutivo Nacional, conjuntamente con el Banco Central de Venezuela, a dictar las medidas para establecer un sistema de control de cambio, con el fin de atenuar los efectos negativos sobre la economía nacional.

Colofón

El 31 de diciembre de 2007, el Presidente Chávez emitió el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial de Amnistía, publicado en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 5.870. En el artículo 1° de dicho decreto se contempla la amnistía para los autores del atentado contra la Patria que a esa fecha se pusieron a derecho y se sometieron a los procesos penales correspondientes por la comisión de diversos delitos, entre estos los relacionados con los hechos de diciembre de 2002.

La decisión del Comandante Chávez se convirtió en la muestra de una ley generosa y humanitaria, que representó más allá de un mensaje de convivencia para dirimir las diferencias por la vía pacífica, una manera para que el Ministerio Público cumpliera con el papel de tutelar la legalidad y solicitar el sobreseimiento de todas aquellas personas que no eludieron el proceso judicial.

El Ministerio Público continuó la investigación contra las personas que no se pusieron a derecho. Entre ellos los ex gerentes y altos cargos de la vieja PDVSA que huyeron del país, así como a los ex presidentes de CTV, Carlos Ortega, y de Fedecámaras, Carlos Fernández, quienes fueron imputados por los delitos de traición a la Patria, rebelión civil, instigación a delinquir, agavillamiento y devastación. Actualmente también se encuentran evadidos de la justicia.

Esta irresponsable conducta de dirigentes identificados con la derecha nunca fue asumida por sus protagonistas, pese a que diariamente aparecían públicamente en la TV y medios de prensa para instigar al derrocamiento del gobierno de Hugo Chávez. 14 años después se evidencia claramente que estos hechos fueron el “ensayo” de la Guerra Económica que se encuentra en plena ejecución contra los intereses del país.

http://vtv.gob.ve/memoria-historica-02122002-ctv-fedecamaras-y-la-coordinadora-democratica-mud-inician-sabotaje-petrolero-como-ensayo-de-la-guerra-economica/



Categorías:Actualidad, América Latina y el Caribe, Análisis, Conflictos, Geopolítica, Golpismo, Hidrocarburos, Historia, Industria petrolera, Intervencionismo, Partidos Políticos, Poder mediático, Sabotaje financiero

Etiquetas:, , , , ,

A %d blogueros les gusta esto: