Perú: Acerca de la censura al Ministro de Educación, Jaime Saavedra


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Escribe: Felipe Torres Andrade

Haciendo un análisis serio y objetivo del episodio “Jaime Saavedra” podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la interpelación y posterior censura del ahora ex ministro no ha pasado de ser un choque de fuerzas entre el Ejecutivo y la mayoría congresal fujiaprista, lo que se podría considerar, igualmente, como una pelea en las alturas.

Pelea en las alturas que el movimiento popular, y en forma particular el magisterio, no han podido aprovechar para alcanzar algunas reivindicaciones que realmente son la aspiración de los miles de maestros. Y si bien es cierto que a partir de ahora ya no tendrán a Jaime Saavedra como Ministro de Educación pero si seguirán sufriendo la aplicación de la Ley 29944 que, con modificaciones o no, seguirá siendo lesiva a los derechos e intereses del magisterio; como norma ejecutiva del modelo económico neoliberal capitalista en el sector educación. Incluso, considero que Marilú Martens, actual funcionaria del MINEDU, designada como nueva Ministra seguirá ejecutando lo hecho por Jaime Saavedra.

¿Alguien podría decir que la mayoría fujiaprista ha escuchado “el ruido de las calles” o “las voces de los maestros” para llevar adelante esta censura?. Tenemos que reconocer que los temas que manejaron para lograr su objetivo de interés político partidario han estado lejos de los reclamos más urgentes del magisterio, lo que refuerza nuestra afirmación en el sentido que los sectores de la derecha neoliberal siguen manteniendo, luego de la segunda vuelta electoral, su predominio al manejar la agenda política del país alrededor del cual se mueven los diferentes sectores de la población, incluido los partidos de izquierda, los gremios sindicales y colectivos sociales.

Por eso no es extraño que el magisterio organizado, en lugar de mostrar un perfil propio y equidistante de ambos sectores de la derecha neoliberal y demostrar la capacidad de convocatoria y movilización con sus propias banderas reivindicativas, ha terminado alineado detrás de PPK, el CEN SUTEP con una clara orientación de patria roja y los opositores a estos batiendo palmas por la “hazaña” fujiaprista.

Recordemos que a fines de setiembre, los maestros de Arequipa, Cusco, Puno y Pasco; y a comienzos de octubre los maestros organizados en el Comité Nacional de Lucha de las Bases Regionales del Sutep desarrollaron paros y movilizaciones con sus propias Plataformas de Lucha MINEDU, pero ninguna de las razones de fondo de estas fueron tomadas en cuenta en el Pliego interpelatorio y mucho menos en la Moción de Censura, lo que evidentemente marcaba una gran diferencia de posiciones con la mayoría congresal fujiaprista.

Hemos escrito muchas veces acerca de la necesidad de resolver la crisis de dirección, a nivel nacional, en el movimiento magisterial; los actuales comportamientos y actitudes de los dirigentes, que dicen representar al magisterio nacional, me hacen concluir en que hasta hoy persiste esa crisis de dirección. El movimiento popular, incluido el magisterio, tienen sus propias banderas y camino de lucha, muy diferente a aquellos que están influenciados por los sectores políticos de la derecha neoliberal. Hay necesidad de recuperar el protagonismo recordando que en la lucha de clases no hay espacio para ilusiones. Tengamos presente que alinearse con uno de los sectores neoliberales es traicionar los principios del sindicalismo clasista y de la lucha por alcanzar una verdadera justicia social.

 18 / 12 / 2016.

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