Los rostros rozagantes de la guerra contra Venezuela


2. Alguién puede creer que estos estancieros montados en briosos corceles sufran opresión y persecución..jpg

Turbas armadas atacan instituciones y cuarteles militares; y comandos de aniquilamiento ejecutan asesinatos selectivos, sin que hayan recibido hasta el momento una respuesta justiciera.

Escribe: Víctor Alvarado 

Lima, 17/05/2017

1.Mujeres rozagantes en salud y bienestar protestan contra el gobierno..jpg

¿Alguien puede en su sano juicio admitir que los rostros que aparecen en estas fotos: mujeres que lucen rozagantes y que en el argot popular encajan en el adjetivo de “pitucas”, estancieros montados en briosos corceles, caballeros con expresiones de pudientes y excelente salud con carteles que reclaman medicinas, deberían ser escuchados en su demanda para derrocar al gobierno bolivariano del presidente Nicolás Maduro?

3. Pudientes caraqueños quieren hacer creer que ahora son pobres y sin fortuna.Por supuesto que no representan a la mayoría del pueblo venezolano reivindicado por las reformas sociales, políticas y económicas del gobierno bolivariano que lidera el presidente Nicolás Maduro, iniciadas hace 18 años, concretamente el 19 de abril de 1999, en que el desaparecido presidente Hugo Chávez, accedió por primera vez al poder.
Desde esa fecha, la clase social, a la que pertenecen esos rostros, fue derrotada en cuatro elecciones generales y ahora rechaza ir a una quinta elección en el 2018 y apuesta con todas sus fuerzas por una salida violentista, iniciada el pasado 19 de abril, esta vez al alimón con una conjura internacional alentada por la OEA y digitada por el Departamento de Estado norteamericano, para crear las condiciones de una intervención militar, del mismo calibre de la que el Pentágono ha ensayado exitosamente en Libia, Irak, Afganistán, Siria y también busca hacerlo en Corea del Norte.

Vía armada

La vocación antidemocrática que anima a estos conglomerados de la derecha proimperialista venezolana no les permite ir a una nueva elección, porque saben que no conseguirían sobrepasar la mitad más uno en el resultado electoral. Ahora, estimulados por el ascenso a la Casa Blanca, del presidente Donald Trump, un esperpento del más rancio fascismo, han optado por ensayar de nuevo, una arremetida insurreccional armada, para apurar a través de la violencia callejera el derrocamiento de Maduro, y si esta vía interna fracasa, apostar por la intervención externa.
El nuevo plan violentista en marcha, de la que forman parte esos rostros rozagantes en salud y bienestar, que vemos en estas fotografías, consiste en: 1) sembrar en las ciudades las llamadas “guarimbas” o barricadas, para generar enfrentamientos con el régimen, como lo hicieron por primera vez en el 2014, con un saldo de 43 personas asesinadas; 2) atacar, mediante turbas armadas las instituciones tutelares: fiscalías, defensoría, ministerios, tribunal electoral y cuarteles militares y 3) eliminaciones selectivas a cargo de comandos de aniquilamientos.

unnamed (73)

Jose Alejandro Muñoz Alcoholado

Asesinatos

La lista de policías y militares bolivarianos, dirigentes políticos, pobladores activistas asesinados impunemente por paramilitares organizados por la llamada “oposición democrática”, es larga y solo mencionaremos el último asesinato, el pasado jueves11 de mayo, de José Alejandro Muñoz Alcoholado (“Chico Alejo”) un ex militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile, que se encontraba asilado en Venezuela y participaba en la defensa y consolidación de las reformas sociales del gobierno del presidente Maduro.

Como lo ha advertido el ex ministro del gobierno bolivariano, Rafael Ramírez Carreño, en cualquier país del mundo, instigaciones violentas de este tipo, como la de atacar cuarteles militares, y practicar eliminaciones selectivas de opositores, deberían provocar la actuación enérgica de los organismos del Estado, que en estos momentos no se produce, porque sería una respuesta con un saldo desproporcionado de bajas y es precisamente lo que están buscando los diseñadores del plan violentista, con el fin de apurar la caída del gobierno.

El gobierno bolivariano busca no caer en este juego de la derecha venezolana y el gobierno norteamericano, pero al no hacerlo provoca que el pueblo sufra un deterioro de su capacidad de resistencia, una merma de su capacidad organizativa y una desmoralización política, por estar poniendo impunemente el cuello ante verdugos y verse cada vez más arrinconados por una violencia que ha avanzado al extremo del asesinato de sus mejores hijos.

Receta conocida

La receta violentista que está aplicando el departamento de estado norteamericano en Venezuela es la misma que aplicaron contra el gobierno de la Unidad Popular, recuérdese el ocultamiento en gran escala de productos alimenticios, la huelga de camioneros para bloquear las carreteras y los asesinatos selectivos del capitán de navío, Arturo Araya, edecán del presidente Salvador Allende y del comandante general del ejército, general René Scheneider, por negarse a dar un golpe de estado.

Planteado en estos términos, los métodos de guerra de baja intensidad diseñados por el Pentágono norteamericano y ejecutados por la derecha servil, han terminado siempre avasallando a los gobiernos populares. ¿Encontrarán esta vez los conspiradores la horma de su zapato? ¿Morderán esta vez los sediciosos el polvo de la derrota? Hacemos votos porque sí esta vez el gobierno y el pueblo venezolanos salgan airosos de esta contienda histórica.




Categorías:Actualidad, América Latina y el Caribe, Análisis, Fascismo, Golpismo, Ultraderecha

Etiquetas:, , , ,

A %d blogueros les gusta esto: