A lo pasado, ¿pasado?


Historia

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Escribe: Nicanor Domínguez Faura

26/06/2017

Conversando el otro día con un erudito profesor universitario me entero con sorpresa de que sus dos libros sobre historia intelectual del período colonial, publicados en setiembre del 2013 y en agosto del 2014, se han agotado.  Ediciones de 600 y 1000 ejemplares, respectivamente, han desaparecido de las librerías en apenas tres o cuatro años.  ¿Historia intelectual de la época colonial?  ¿Qué público lector ha podido agotar las existencias de esas publicaciones especializadas, convirtiéndolas prematuramente en codiciadas rarezas bibliográficas?  ¿Quiénes pueden ser esos, digamos, 500 febriles y fieles interesados en el estudio de los problemas de la cultura de élite escrita en el virreinato peruano entre finales del siglo XVI e inicios del siglo XIX?

Creo que esta sorpresa es legítima y que exige una explicación.  ¿Ocurre, acaso, lo mismo con las publicaciones de otras disciplinas académicas, como la Economía, la Sociología, la Politología, la Antropología, la Filosofía o la Crítica Literaria?  ¿Cómo explicar este fenómeno en una era de pragmático “emprendedurismo” neoliberal, de auge del negocio de las fotocopias en el medio universitario y del predominio de una cultura de masas de carácter oral, transmitida y reforzada cotidianamente por medio de los llamados “realitys” televisivos?

Podría ser que los libros tengan una amplia difusión en el país, pero los problemas de la supervivencia de las librerías –en la capital limeña y en las capitales regionales–, limita en realidad su distribución.  Libros publicados en Lima llegan con dificultad a provincias, y libros publicados en provincias raramente llegan a Lima.  Los circuitos de venta de libros usados, en muchos casos, son la única manera de adquirir publicaciones “exóticas” (sin hablar de libros publicados en Ecuador o Bolivia, países vecinos que, editorialmente hablando, parecen estar más lejos que España, México o Argentina).  ¿Cómo se agota con tanta rapidez un libro que no entra a un buen sistema de comercialización fuera de la capital?

Podría ser que el número de lectoras y lectores en Lima y provincias ha aumentado, producto de la ampliación de la oferta universitaria.  Sin embargo, la multiplicación de universidades “con fines de lucro”, autorizadas a existir por el gobierno fujimorista desde 1996, no ha multiplicado necesariamente el estudio de las Ciencias Sociales ni de las Humanidades en el país.  No hay más facultades de esas especialidades académicas, ni necesariamente más cursos de esas temáticas en los programas de estudios con que se pretende justificar el vergonzoso “negocio de la educación superior” en el Perú.  ¿Quién tiene, pues, interés en comprar libros, y libros de Historia en particular?

Podría ser que los lectores sean esos consumidores que hace un lustro “Arellano Marketing” pomposamente llamó la “nueva clase media” peruana.  Los sectores B y C engrosados hasta sumar la mitad de la población del pujante país primario-exportador en que nos habíamos convertido.  Sin embargo, la ampliación y flexibilización de los créditos bancarios, que permitieron el notorio crecimiento del consumo de los hogares peruanos en lo que va del siglo XXI, parece haberse detenido al poco tiempo de ese altisonante anuncio.  Los analistas más bien han apuntado a la fragilidad de esa “nueva clase media”, que puede regresar a una situación de precariedad económica debido a la propia fragilidad de la economía y a los altos niveles de endeudamiento acumulados por las familias.  ¿Quién tiene plata, entonces, para seguir comprando libros?

La paradoja puede explicarse, quizás, de otra manera.  Mientras que los libros de otras especialidades de las Ciencias Sociales y las Humanidades no parecen tener la misma demanda que los libros de Historia, estos se venden todavía “como pan caliente”.  Y si el tema está relacionado al pasado precolonial, los Incas u otras “culturas prehispánicas”, las ventas son aún mayores.  En las sucesivas ferias del libro, en Lima y en provincias, estos temas parecen competir en buen pie con el consumo de obras de literatura (narración y poesía, no tanto teatro), que mantienen un comprensible predominio en los intereses del público lector.  ¿Por qué, pues, la Historia y la Arqueología resultan temas de tanto interés en el Perú de hoy?

Por un lado, las carencias de la educación escolar en temas de Historia son clamorosas.  La reforma educativa neoliberal del fujimorismo en la década de 1990 prácticamente suprimió su enseñanza, desarticulándola y reduciéndola a una temática fragmentada y desconectada del presente.  Además, los frutos de la investigación reciente no llegan al público.  Faltan obras de divulgación, escritas con altos estándares académicos pero en un lenguaje accesible a los no especialistas.  Hay entre nosotros, al parecer, un “hambre de conocimiento” sobre el pasado.  Un pasado rico y diverso que nuestros conciudadanos perciben como importante.  La evidencia de monumentos y edificaciones prehispánicas, coloniales y republicanas hacen “visible” esa importancia.  Pero es un pasado poco entendible debido a la carencia de información actualizada.  De allí el consumo constante de libros de Historia y de Arqueología.

Veamos rápidamente tres ejemplos recientes de libros que, de una u otra manera, saciarán en parte este “hambre” por entender el pasado, más remoto o más reciente, que tenemos los peruanos del siglo XXI.  Dos de ellos son compilaciones de textos escritos por especialistas, con mayor o menor accesibilidad debido al uso del lenguaje técnico propio de las disciplinas académicas de las que provienen los autores.  El tercero es, por el contrario, una “historia de vida” que nos muestra la fascinante experiencia personal de un maestro de escuela rural en la Amazonía.

‘Repensando el Antiguo Perú: Aportes desde la Arqueología’(IEP, PUCP, 2017), editado por Rafael Vega-Centeno, es una ambiciosa revisión del pasado prehispánico andino, desde los primeros cazadores hasta el Imperio de los Incas.  Los 15 autores, en los 14 capítulos del libro, resumen las explicaciones existentes sobre los diferentes periodos y regiones que estudian, presentan nuevas evidencias que cuestionan o replantean esas explicaciones, y sugieren nuevas líneas de investigación.  En el diario ‘La República’ apareció un enjundioso comentario sobre el libro, que se puede ver aquí: <http://larepublica.pe/impresa/opinion/882569-repensar-el-antiguo-peru&gt;.  Definitivamente, lo mejor y más actualizado sobre Arqueología Andina disponible el día de hoy.

‘Reducciones: La concentración forzada de las poblaciones indígenas en el Virreinato del Perú’(PUCP, 2017), editado por Akira Saito y Claudia Rosas, reúne a 16 especialistas internacionales que, en los 15 capítulos del libro, estudian diversos casos de la aplicación de esta política de control colonial en los siglos XVI al XVIII.  Las zonas estudiadas (Lima, Saña, Piura, el Callejón de Huaylas, Huamanga, el valle del Colca, Moxos y Chiquitos en la Amazonía boliviana, el Paraguay y Chiloé, en el sur de Chile) muestran la amplitud y variedad de esta política de “civilizar por la fuerza” a diferentes pueblos indios de Sudamérica.  El libro nos presenta las contradicciones entre las políticas homogeneizadoras de los colonizadores y la terca “resistencia adaptativa” de los colonizados.

‘No estoy viajando callado: Historia de vida de un maestro bora’(PUCP, 2017), es la narración de Chejchéwa, el maestro rural Hilario Díaz Peña, sobre su experiencia vital de casi 40 años en la Amazonía peruana.  Nacido en una familia bora, cerca de la frontera con Colombia, vive hoy entre los shipibos de la Selva Central.  En un país en el que ni los intelectuales de élite reflexionan y escriben ‘memorias’ sobre sus vidas, puestas en el contexto de la historia que les ha tocado vivir, este testimonio es excepcional.  Se lo debemos a un grupo de psicólogos (Susana Frisancho, Guillermo Enrique Delgado) y lingüistas (Luis Andrade, Andrés Napurí) que entrevistaron a Hilario Díaz.  Además, la versión en castellano viene acompañada de una traducción a la lengua bora, hecha por Walter Panduro.  El libro será presentado el próximo miércoles 5 de julio, a las 5 pm, en el Lugar de la Memoria (LUM).

Espero próximamente comentar con más detalle estos tres importantes libros, a los que he tenido la suerte de acceder directamente.  ¡Corran ustedes a la librería más cercana, antes de que se acaben!

http://www.noticiasser.pe/26/06/2017/historia/lo-pasado-%C2%BFpasado



Categorías:América Latina y el Caribe, Análisis, Cultura, Historia, Sociedad

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