La filosofía, la educación y el rescate de los valores


La filosofía, la educación y el rescate de los valores

Primera Parte

victormanuelEscribe: Víctor Manuel Barceló R.  

24/07/2017

Me llamó la atención que en el Colegio de PUEBLA (Colpue) -fuera de temporada de clases- se hubiera armado un Diplomado en Filosofía, encausado a precisar conceptos y acciones hacia la filosofía de la educación, que tanta falta nos está haciendo reconsiderar, en los tiempos turbulentos que se viven en México y la Región Latinoamericana y Caribeña.

Viene al caso porque, en la base de los empeños por una alternativa a las formas de vida vigentes en la Región, está precisamente el enfoque de la educación, que debe ser para la vida, pero no para cualquiera, sino para la que esperan nuestros pueblos y comunidades, en que la felicidad no se entienda como el éxito económico, en una competencia feroz y orquestada por el gran capital transnacional, sino basada en el logro de un nivel cultural pleno, en que junto a una educación de excelencia –que no de calidad- se tenga salud preventiva, alimentación adecuada y suficiente así como condiciones para la cultura y recreación, que hagan válida la intención de un mundo colaborativo, en busca de paz y concordia planetarias.

Para tal evento educativo, se está echando mano del libro “Filosofía. Conect@ Entornos”, que, en lectura rápida, nos muestra sus bondades pedagógicas y sustenta el amor por la sabiduría, los empeños por buscarla y profundizar en ella, hasta hacerla vida, lo que requiere: estudio constante, concentración para aprender a aprender, aprehendiendo humildad, solidaridad, como base del mundo que está por ahora tan lejos de lograrse, en que el hombre no sea el lobo del hombre y nuestros pasos nos lleven a gozar de la “magnificencia, sabiduría y acción”, como se apunta en alguna página del libro. Ver: Óscar Barrera Sánchez, Abigaíl Huerta Rosas. “Filosofía. Conect@ Entornos” Primera edición, 2014. D. R. © SM de Ediciones, S. A. de C. V., 2014.  

 En ocasiones, para poner otra vez en sintonía el conocimiento, se tiene que echar mano de libros, enlaces, apuntes u otros medios de consulta, que pueden ser escritos para niveles inferiores de formación. Pero su buen uso dependerá de las características del grupo, de los docentes que interactúan con los alumnos y del entorno en que se desenvuelven. La filosofía es sobre todo pensamiento, sin él no es posible avanzar en el conocimiento.

 El desarrollo de competencias –hoy vueltas a la terminología anterior de habilidades, capacidades- requieren de una adecuada planificación de los procesos de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo a los enfoques vigentes del campo disciplinario en cuestión. Para ello es conveniente conocer las características del contexto y posibilidades socioculturales y anímicas de los alumnos para lograr aprendizajes significativos.

El libro en cuestión, propone actividades para ejercitar conocimientos teóricos sobre filosofía y trasplantarles a la práctica. Se trata de un gran conjunto de acciones significativas e integradoras, que permiten vincular saberes ya adquiridos con temas de estudio. Para ello resulta de utilidad el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que adquieren rango de medios reales de comunicación, aunando aprendizaje de lenguajes y códigos diversos (iconos, hipermedia y multimedia) en uso cotidiano.

 Para el docente en particular, resulta esencial esta vía de acción, opere o no con internet –es deseable poseerlo- a fin de acercar los métodos de enseñanza a los intereses de comunicación de los estudiantes y convertir las TIC en TEP (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación). 

 Mediante actividades y reflexiones propuestas, se formula analizar problemáticas comunicativas, conectadas con temas contemporáneos y de importancia para los jóvenes, buscando incrementar su interés por aprender, mediante relación y aplicación de lo cursado con la vida cotidiana, detectando, de esta suerte, algunas de las posibles aplicaciones del conocimiento alcanzado. Esto será más rico, si se participa y colabora en equipo -dentro o fuera de la escuela- para lo que se proponen actividades y dinámicas de trabajo a fin de estimular la participación activa, respetando diferencias y acentuando la promoción de valores cívicos y éticos.

En el texto en cuestión, reconocen a la educación como camino apasionante en el cual, la calidad del viaje importa más que el destino. El aprendizaje cuenta más que los resultados. Es efectivo, la acumulación de datos y saberes enciclopédicos, no es funcional, se requiere el desarrollo de habilidades y capacidades –competencias- para afrontar el futuro con éxito.

 Continuando con la parte pedagógica, el libro presenta una primera parte con la que pretende precisar a los estudiantes –con la guía inteligente del docente- que y para que se creo la obra, a fin de identificar a la filosofía como disciplina global. También se presentan formas y mecanismos con que se avanza para que, del estudio de la filosofía surjan luces y se oculten muchas sombras que mediatizan acciones del hombre moderno, encasillado en las esencias de un sistema planetario inhumano, que requiere del conocimiento de la filosofía, desde sus orígenes, su influencia en diversas épocas por las que cruza la vida en la Tierra y las fortalezas que puede forjar para que los seres humanos no sigamos siendo “rebaño” de intereses transnacionales, injertados en el espíritu del capitalismo moderno: corruptor, esclavista, atrabiliario, acumulador de riqueza en pocas manos.

En el libro se incorpora una canción (Tío Sócrates) cuyo texto tomo de su publicación directa en un artículo de Andrea Barcena en la Jornada y que se expresa así: Tío Sócrates.

¿Recuerdas, tío Sócrates, el tiempo en que enseñabas tu filosofía? Sólo por el placer y la alegría de hacer del hombre un hombre y no un jumento.

¿Recuerdas, tío Sócrates, las mariposas griegas y los ocasos ahora milenarios? ¿Recuerdas, tío Sócrates, las terribles refriegas con los tristes sofistas mercenarios?

Recuerda, tío Sócrates, cómo las almas ciegas de tus discípulos y partidarios se abrían a la luz de alfas y omegas.

Vuelve a las mentes tío, vuelve a este mundo mío, que los Sócrates hoy son necesarios… Recuerda, tío Sócrates, el tiempo de burlas, críticas e incomprensiones, y la espina de las acusaciones, la envidia y el odio y el veneno… Recuerda, tío Sócrates, el tribunal de Atenas y ese abucheo bien remunerado… y tus palabras ante el vil jurado…

Despierta, tío Sócrates, que tu voz del pasado sea el remedio contra las cadenas que hoy las falsas justicias han forjado… Vuelve a las mentes tío, vuelve a este mundo mío, como un inmenso sol multiplicado…//

Su autor, Eduardo Peralta, chileno, tenía 22 años –dice A. Barcena- y era cantautor del movimiento semiclandestino Canto Nuevo; …La compartió por el 40 aniversario del golpe de Estado contra Chile y su presidente Salvador Allende (2013) y porque en estos días en que la educación humanista enfrenta en México, en la Región y en todo el mundo, una batalla contra la educación pragmática, para eunucos, es oportuno recuperar la figura de Sócrates y su mayéutica…Sócrates amplió el significado médico que tenía la palabra griega maieutiké (arte de dar a luz a los niños); y la focalizó en el arte de dar a luz conocimiento y conciencia. Al ser su madre partera, Sócrates comparaba su propia actividad con la de ella. Su madre se llamó Fainarate, que a su vez significa “dar a luz a la virtud”.

El método socrático gravita en torno a preguntas filosóficamente pensadas, busca que el alumno descubra respuestas por sí mismo, elabore y “dé a luz” sus personales saberes. La mayéutica es un método pedagógico notable en educación. Asume que los conocimientos no están afuera y serán impuestos en el estudiante, considerando su mente como recipiente vacío. A través del diálogo con su guía o maestro y con ideas, es como el alumno adiestra su pensamiento y dilata su conciencia, para elaborar su personal saber.


Ver: http://www.jornada.unam.mx/2013/09/15/opinion/014o2pol(Continuará)

V_barcelo@hotmail.com    Puebla, Pue. 23-julio-2017.

http://www.alainet.org/es/articulo/187052

 

La filosofía, la educación y el rescate de los valores

Segunda Parte 

01/08/2017

Estamos discurriendo sobre Filosofía de la Educación, con la inspiración de un Diplomado que el Colegio de Puebla (Colpue) lleva a cabo en estos días. Allí se están apreciando los aportes de los principales filósofos de la humanidad a una de las actividades más importantes para el crecimiento con bienestar de los pueblos: la educación integral de su gente.

Como para tener un buen sabor de boca, presenté la tesis fundamental de Sócrates, su Mayéutica en base al diálogo y respeto al conocimiento original de los alumnos. Veamos ahora otros autores que enriquecieron, poco a poco y adecuando a los momentos que vivía la humanidad, el pensamiento acerca de la educación integral.

Pero antes precisemos porque integral y aún más de excelencia. No existe forma más precisa para referirnos a esta vital acción humana. En cada etapa el ser humano sobre la Tierra afronta diversos acontecimientos que marcan las épocas, así ocurrió en el largo transcurrir de la vida. Nuestra generación está viviendo un momento de perturbación profunda debida a cambios de excepción: apertura comercial impulsada por los centro de poder planetario, tanto como competitividad internacional progresiva y agresora hacia pueblos y comunidades de nuestra Región, globalización manejada desde las finanzas mundiales, avances científicos y tecnológicos rápidos y encausados a servir al gran capital, variabilidades en la geopolítica por agentes étnicos, económicos, políticos, religiosos, principalmente.

Las sociedades acusan una modernización sin igual. Las políticas educativas responden a estos cambios con la mayor rapidez posible. Son acontecimientos íntimamente relacionado con los procesos sociales, pero no siempre tienden a la consolidación del bienestar humano. Solo satisfaciendo los principios y valores de la educación: José Luis Ortiz Rosales entiende a “La educación como proceso dentro de la sociedad, (que) transmite la cultura, es decir, los valores, normas, pautas de comportamiento y conocimientos científicos y tecnológicos”. Podríamos agregar que solo podrá cumplir con la búsqueda de mejores condiciones de vida para todos, si en su conformación participa la población, pero esto se verá posteriormente. 

Ver: http://www.itesm.mx/wps/wcm/connect/snc/portal+informativo/opinion+y+ana…

Por ello, en muchos de nuestros países –incluido México- la educación ofrece soluciones inacabadas a tal reto, que se compagina con el avance planeado a un desarrollo sustentable. De no cumplir tales objetivos, el proceso educativo, en lugar de impulsar mejores condiciones de vida respetando el medio ambiente, adquiere condiciones negativas que agravan las desigualdades, al no cumplir en sus procesos con la equidad, la igualdad y la tarea colaborativa al interior y exterior de los centros educativos, que son partes de una filosofía de vida que pretende la paz y la libertad.

No es nada nuevo que el ser humano busque esa excelencia –superemos lo de calidad que se ajusta a otros asuntos-. filosofar está en nuestra naturaleza. No hay diferencia por raza, religión, elites sociales y continente en que se habite. Por eso el filósofo, ama el saber, lo busca e integra a su ser hasta hacerlo filosofía de vida.

Pero ésta no se cumple solo con el conocimiento, habrá que convertirla en forma de existencia realmete. Esto es, llevarla a la práctica e ir conformando una vida plena, propia, sin que autoridad o persona nos condicione o evite saciar nuestra infinita ansia de conocimiento, única manera de llegar a la sabiduría. Con ella caminar posesionándonos sin embudo lo que nos llegue externamente. Un filósofo es humilde, fraterno, solidario. La filosofía nos encausa a disfrutar de su grandeza, sabiduría en acción.

Decíamos que la filosofía nos lleva por rutas de libertad. Con su concurso actuante tomamos del orbe lo que nos brinda. Lograrlo requiere saber elegir entre lo bueno y lo malo para un transitar terráqueo formidable y saber aplicarla socialmente para compartirla con quienes son los compañeros en este viaje singular sobre la Tierra.

En la China del siglo VI a.C., se vivía un escenario de gran fragmentación política e incesante tensión bélica. Ese fue el contexto en que existió uno de los más grandes defensores de la transformación moral de la sociedad, a través de la educación. Le auxilió en su labor el que si bien el belicismo tenía allí su centro de tensión, la dinastía Zhou reinante, era intérprete de un destacado desarrollo cultural y majestuosidad de las artes y letras.


http://www.alainet.org/es/articulo/187230



Categorías:Actualidad, América Latina y el Caribe, Análisis, Crisis de valores, Educación, Filosofía

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